1706 EN ESPAÑA: LOS VAIVENES DE LA GUERRA.

 

 

En un artículo anterior resumíamos el año 1706 en Europa, y vimos la gran importancia que tuvo. Ahora resumiremos qué ocurrió en España ese mismo año, y cómo cambió la suerte de un bando a otro.

 

INICIOS DE AÑO. FELIPE V FRACASA ANTE BARCELONA.

A finales de 1705, los austracistas desembarcan y conquistan Barcelona, y rápidamente toda Cataluña. Además, Valencia también se une al Archiduque, por lo que únicamente Alicante y alguna plaza cercana a Francia queda en poder de Felipe.

Felipe V, deseoso de aplastar a sus enemigos, inició el sitio de Barcelona a principios de 1706. Los trabajos de asedio iban lentos, la resistencia de los austracistas obstinada, y la puntilla la dio la llegada, el 27 de abril de 1706,  de una flota inglesa con refuerzos. La retirada del ejército borbónico es caótica, y pierden la mayor parte de la artillería, así como la disciplina y moral. Felipe V tiene que huir a Francia y volver a España por Navarra.

 

OFENSIVA AUSTRACISTA. CONQUISTA DE MADRID. AMENAZA A MURCIA.

Tan espectacular había sido el desastre borbónico, que el 24 de mayo de 1706, el Archiduque manifiesta su intención de “adelantarnos, cuanto antes, hacia nuestra real silla de Madrid, para acaba las calamidades y desastres de la presente guerra”.

Los austracistas atacan desde dos lados:

  • Desde Aragón, un ejército al mando del Archiduque Carlos y su ejército Victorioso en Barcelona.
  • Desde Portugal, otro ejército compuesto por Ingleses y Portugueses.

Ambos ejércitos se encuentran en Guadalajara, obligando a Felipe V a huir de Madrid el 21 de junio. El 26 de junio, nada más llegar noticias de lo sucedido en Madrid, Zaragoza proclama rey a Carlos III.

Los aliados entran en Madrid y la guerra parece haberse decantado por el lado austracista, el 2 de julio se proclama rey al Archiduque (Bajo el nombre de Carlos III), y en Toledo el Cardenal Portocarrero, antiguo aliado de Felipe V, celebra misa en favor de Carlos III.

En el Reino de Murcia, las cosas no iban mejor, en junio cae Elche en manos austracistas, y el 24 de junio Cartagena cambia de bando y proclama su lealtad al Archiduque. Esto provoca la inmediata sublevación de Orihuela en favor de los austracistas.

CONTRAOFENSIVA BORBONICA.

La situación parecía beneficiar al Archiduque (ahora Carlos III), sin embargo, varios factores le hicieron perder la iniciativa.

En primer lugar, el pueblo en Castilla le era hostil, debido a la presencia de herejes y extranjeros en sus ejércitos. Esto provocó que su ejército se encontrase en mitad de territorio enemigo, escaso de víveres que además tenían que venir desde puertos muy lejanos (Barcelona y Lisboa). Al Archiduque de  nada servía le Madrid, si los campos de Castilla (con su grano, sus rebaños  y su lana) eran de Felipe V.

En segundo lugar, su ejército aliado (portugueses, holandeses, ingleses) no tenía una dirección única, por lo que no pudieron plantear una estrategia coherente.

Por último, Felipe V aprovechó el momento para reorganizar sus ejércitos, por lo que el peligro para el Archiduque empeoraba.

Por todo ello el Archiduque se retiró hacia Valencia, y el 3 de agosto las tropas borbónicas entraban en Madrid, siendo recibidas por una multitud exultante, en agudo contraste con la frialdad con que recibieron a los austracistas.

 

En Murcia, las cosas fueron similares, tras la conquista de Cartagena y Orihuela, los austracistas pidieron la capitulación de la ciudad el día 14 de agosto. El Obispo Belluga se negó en redondo.

El 4 de septiembre de 1706 tuvo lugar la batalla del Huerto de las Bombas , cuyo desenlace frenó el avance austracista en el reino de Murcia, obligándoles a replegarse a Orihuela. En el Levante, los austracistas habían alcanzado la cresta de la ola, nunca más llegaron tan lejos como aquel verano de 1706.

Los borbónicos aprovechan el impulso, y recuperan el terreno perdido en verano, ocupando Orihuela y Elche entre los días 8 y 24 de octubre, y Cartagena el  17 de noviembre de 1706.

 

CONCLUSION

El año de 1706 puede considerarse, respecto a la Guerra de Sucesión en España, como decepcionante para los Austracistas. Las grandes esperanzas que habían depositado en la toma de Madrid no se vieron colmadas, y sus enemigos borbónicos recuperaron todo lo perdido dicho año.

Para los Borbónicos, podemos decir que fue un año donde pudieron perderlo todo, pero del que salieron reforzados. Felipe V pudo comprobar el amor de sus súbditos castellanos, y la determinación de sus partidarios, como Belluga en Murcia.

Sin embargo, la situación europea era favorable a los austracistas, por las resonantes victorias en Flandes e Italia, por lo que las espadas seguían en todo lo alto.

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